Júpiter y Saturno

Imagen de Patricya Zivec, Júpiter con sus lunas y Saturno del 21/12/2020

Este año 2020, el 21 de diciembre, cuando comienza el Solsticio de Capricornio, Júpiter y Saturno se encontrarán a menos de 0,1º de distancia y se verán como un planeta doble, algo que no pasaba desde hace cuatro siglos. Para los astrólogos la conjunción Júpiter/Saturno se produce a 0º de Acuario.

Coincide el nuevo ciclo del Solsticio con el comienzo de otro ciclo de encuentro de ambos planetas que dura aproximadamente 20 años y con el inicio del ciclo más amplio de conjunciones de ambos en el elemento Aire en los próximos 200 años. Se deja atrás el elemento Tierra y comienza el reinado del Aire. El ciclo combinado de ambos planetas influye sobre períodos muy largos, de aproximadamente 220 años en el mismo elemento.

Un cambio importante de la humanidad, en todos los ámbitos, que la confrontará con el desarrollo de un nuevo paradigma basado en valores sociales de desarrollo colectivo,  acceso a nuevos conocimientos para sentar las bases a un nueva realidad más acorde al planeta Tierra y al Ser Humano. A nivel personal, hay que estar atento en la casa donde se encuentra el signo de Acuario para revisar en qué sector pueden producirse y propiciarse los cambios durante los próximos años. Cambios externos o internos. De qué forma cuidamos «la vida» en esta área, y llevamos a la práctica lo que realmente nos hace sentir mejor con nosotros mismos dejando aparte creencias limitantes. Y de qué forma colaboramos para construir una sociedad más inclusiva y respetuosa con el Planeta donde vivimos.

Aprovechando este nuevo ciclo de Júpiter y Saturno en Acuario, rescatamos la sabiduría atemporal de los textos de Rudolf Steiner y discípulos y también los de Louise Huber sobre los regentes esotéricos zodiacales en línea con la Escuela Arcana.

Arquetipos Cósmicos y las Doce Noches Santas de Rudolf Steiner

Vidriera diseñada por Rudolf Steeiner

“Y nuevamente, sin que esto sea, en verdad, del conocimiento de la ciencia actual, existen estas doce Noches Santas, como fijadas por la secreta, sabia profundidad del alma de la Humanidad, como si quisieran decirnos: Sentid toda la profundidad de la fiesta del Cristo;
pero después sumergiros durante las doce Noches Santas en los secretos más santos del Cosmos – Es decir, en la región del Universo desde la cual el Cristo descendió sobre la tierra.”    Rudolf Steiner, 21 Diciembre 1911.

Según Steiner, el 24 de Diciembre empiezan las 12 Noches Santas. Son símbolos para las 12 Fuerzas del Alma que debemos hacer vivir en nosotros. Y así esta indicación es válida para siempre, y no sólo para las 12 Noches Santas. El 1 de Enero a las doce del mediodía tenemos al Sol lo más cerca posible de la Tierra, y es por eso justamente que cinco y medio días antes y cinco y medio días después del tiempo de las 12 Noches Santas. Estas noches, las más oscuras del año tenemos más cerca al sol de espíritu. Lo cual significa que el sol espiritual brilla desde adentro de la tierra. Trasluciendo todo, pero desde adentro, no como después, cuando ilumina la tierra desde lo alto. Durante la vivencia de la Navidad, con sus 12 Noches Santas, ponemos la semilla para los próximos 12 Meses del Año. Por esto son estos 12 días tan importantes:

“Ante todo, su propio nombre, doce alude a su unión con el ciclo anual, tomado en su conjunto, y a través de este ciclo con todo el Macrocosmos que rodea nuestra Tierra. Se puede decir que las Fuerzas Cósmicas, una detrás de la otra, dirigen la marcha del año durante sus doce meses y una vez al año, en el transcurso del período situado entre el 25 de Diciembre y el 6 de Enero, estas fuerzas actúan de tal manera que los trece días y las doce noches ahí contenidas, llegan a convertirse, en cuanto a su contenido espiritual, en una especie de reflejo concentrado de fuerzas espirituales que forman, a partir del Macrocosmos todo el ciclo anual”.

Las Doce Santas Fuerzas del Universo, que están representadas simbólicamente en los Doce Signos del Zodíaco, las Doce Fuerzas Universales del Cosmos, como las llama Rudolf Steiner, «prestando atención, para su profundización, al hecho de que se encuen­tran las Doce Noches Santas entre la fiesta de Cristo (Navi­dad) y la fiesta que debe celebrarse el 6 de Enero` (Conferencia de 21-XII-1.911).

La sola posición exte­rior de estos días en el ciclo anual, en el seno del invierno, durante el período de máximo despertar del Espíritu de la Tierra en el interior de Su Cuerpo Planetario, testifica su particular significación para toda la vida del año. Porque, en el tiempo de invierno y en particular en el transcurso de estas dos semanas que siguen al solsticio de invierno, la Tierra rememora con la mayor intensidad lo que Ella misma ha vivido, durante el verano, en las lejanías del Cosmos, en el mundo de las estrellas errantes y , sobre todo, en el mundo de las estrellas fijas. A lo largo del verano el Espíritu de la Tierra reside en las lejanías del mundo y en invierno, y en particu­lar durante el tiempo de las Doce Noches Santas, en medio de los recuerdos de sus pensamientos.

Según Sergi O. Prokofieff, «estos son los Portales Cósmicos que literalmente se abren al Cielo en esta época del año; y simultáneamente al principio del destello del Sol Espiritual en las tinieblas de la noche invernal, se descubre cada año al hombre la posibilidad de echar una mirada, única en su género, al Cosmos jerárquico, a la actividad universal de las Jerarquías Superiores conduciendo nuestra Tierra» (Conferencia de 27-VI-1.924)”.

Jaime Padró, en su libro Las Doce Noches Santas utiliza el orden constelacional de Piscis a Aries (sentido antihorario). CLICAR AQUI  para consultar el interesante texto de J. Padró que recoge la sabiduría de R. Steiner con gran detalle de dibujos, meditaciones u observaciones específicas del mismo.

Según las indicaciones de Rudolf Steiner a Herbert Hahn, se utiliza el orden zodiacal, en sentido horario,  de Capricornio a Sagitario;  la primera noche corresponde al signo de Capricornio, puerta de entrada (solsticio) al mundo espiritual y al nacimiento de la luz divina en el corazón. Roberto Assagioli, en sus cursos de Meditación Creativa también consideraba que Capricornio es la puerta de entrada al trabajo interno de aquí que recordemos por estas fechas el trabajo del Año Oculto de R. Steiner.

 

Propuesta de trabajo de la doce Noches Santas con los regentes esotéricos zodiacales

En el grupo de Meditación Creativa internacional, creado por Roberto Assagioli, en España http://meditacreativa.blogspot.com/  se programa cada mes meditaciones de plenilunio y novilunio a través de las cuales se pueden trabajar con más profundidad las cualidades de los signos y su parte más elevada, los regentes esotéricos.

Regentes esotéricos de los doce signos del Zodíaco.

A continuación un breve resumen de este trabajo con el Año Oculto o las doce Noches Santas de R. Steiner y los regentes esotéricos. Los textos de los signos son de Louise Huber.  Para profundizar en el significado de los signos y sus regentes  recomendamos descargar el libros de Louise Huber:
https://www.escuelahuber.org/Descargas/Los_signos_del_zodiaco.pdf

Noches, Misterios y Reflexiones de los Regentes Esotéricos Zodiacales

24-25 de Diciembre. La Noche Santa en la que nace Cristo en el alma y el alma pregunta: ¿Puedo llegar a ser liberada, salvada, redimida con todas mis debilidades defectos y pasiones?
Símbolo: El Establo de Belén, pues en aquella humildad y pobreza nacería la Luz del Mundo. La voz del silencio entra al alma y le enseña a afirmar con alegría lo bueno en nosotros y en los demás.
Misterio: El alma busca en el bosque oscuro y sin caminos.Virtud: Valor, Fuerza Redentora. Parte del Cuerpo: rodillas y codos.
Capricornio: Signo zodiacal entre diciembre y enero: El Espíritu Divino nace en la materia. Regente esotérico Saturno. La luz interior: la conciencia crística. De esta forma, en nuestro interior se desarrolla poco a poco la clara visión de que todo lo que ocurre está bien. Esta luz interior que se ha anhelado desde siempre en el solsticio de invierno encuentra su expresión simbólica en el nacimiento de Cristo. La fuerza transformadora de la conciencia crística reside en el reconocimiento del poder universal del corazón.

25-26 de Diciembre. Noche de Juan. El águila del alma remonta con sus alas y mirando desde una gran altura, observa su propia vida. Y ahora el hombre reconoce la ley del Karma.
Misterio: Escoger el camino angosto y difícil o el camino ancho y fácil. Para lo nacido en la carne es difícil encontrar el sendero del espíritu.
Acuario: Discreción, facilidad de meditación. Regente esotérico Júpiter. En Acuario tiene lugar una constante alternancia entre Saturno y Urano. La unificación de estos dos principios se consigue mediante el camino «del intelecto a la intuición». Con el pensamiento iluminado y con la ayuda del regente esotérico Júpiter podemos evaluar e interpretar los hechos de forma correcta. La luz del presente nos permite unir lo viejo y lo nuevo; el pasado y el futuro. Aquí se demuestra la utilidad de la meditación: nos capacita para dejarnos dirigir por nuestro interior, es decir, por la luz del alma. 

Los doce Signos del Zodíaco por Rudolf Steiner

26-27 de Diciembre. Ahora siguen las 3 noches del lirio blanco.
El alma reconoce que no puede permanecer en lo alto, que ella de nuevo será, atraída hacia abajo, porque hay en ella mucho peso terrenal. El alma conscientemente empieza a purificar el cuerpo terrenal y asume que cada alimento es como un viático. Yo soy el pan (palabras de Cristo-Jesús). Nosotros venimos del Pan, vivimos en el camino del desarrollo del Pan y volvemos al Pan.
Misterio: Nunca olvidar la finalidad de los objetivos en el lejano éxodo en el reino de la tierra.
Piscis: Generosidad, amor.  Júpiter es el regente exotérico de Piscis y Plutón el regente esotérico. Júpiter, que transmite la energía del Segundo Rayo, el Rayo de Amor y Sabiduría, une los dos peces que representan el alma y la forma, y establece una relación funcional entre ambas. De esa fuerza magnética surge una nueva vida. Por otra parte, Plutón transmite la energía del Primer Rayo, el Rayo de Voluntad o Poder, y está relacionado con la capacidad de entrega y la formación de la voluntad en el proceso de transformación del yo personal.

27-28 de Diciembre. Purificar conscientemente el cuerpo astral (alma). La antipatía y la simpatía se transforman en amor, en amor pleno, en amor hacia todo. Se silencian la pasión y el deseo. La fuerza crística nos ilumina y fortalece en la contienda con lo luciférico y ahrimánico para su metamorfosis.
Misterio: El trabajo personal conmigo mismo sirve al bien de todo y todos. El arcángel Uriel nos coloca frente al espejo en el cual vemos como somos.
Aries: Fuerza de sacrificio, Devoción.  El regente esotérico es Mercurio, es el planeta del intelecto y de la mediación inteligente. La tarea de Mercurio es pensar antes de emprender la acción y se convierte en el principio iluminador que libera la mente. Conduce al ser humano por la vida y lo capacita para emplear sus energías combativas en llevar adelante sus ideas creativas, unas ideas que no buscan el beneficio personal sino el bien del mayor número de personas posible.

28-29 de Diciembre. Purificar conscientemente el cuerpo de los pensamientos, disciplina del pensar, concentrarse en lo positivo, transformando las negras palomas de los pensamientos en blancas palomas; porque nuestro pensar se parece a un palomar, cuando no tiene disciplina. Hay que aprender a cerrar el palomar cuando llegan los pensamientos negativos y extraños.
Misterio: El templo purificado por Cristo.
Tauro: Progreso y Equilibrio. El regente esotérico de Tauro es Vulcano, un planeta no reconocido hasta el momento por la astrología tradicional que, supuestamente, se encuentra entre Mercurio y el Sol. Vulcano está relacionado con el Primer Rayo y, por lo tanto, sus efectos tienen que ver con la voluntad y el poder. La crisis interna en el sendero espiritual es idéntica a la experiencia de Cristo en el huerto de Getsemaní, cuando tuvo que renunciar a su propia voluntad para cumplir la voluntad divina. «Padre, hágase tu voluntad y no la mía». En la literatura de psicológica esotérica, esta vivencia se denomina la «experiencia de Getsemaní», un proceso en el que el ser humano debe experimentar las profundidades de su soledad y se encuentra completamente aislado.

29-30 de Diciembre. Ahora siguen las tres noches de la espada. Noche de Pedro; noche de la consagración de la espada. Cada uno tiene que fraguarse la propia espada del discernimiento. Cada uno con la fuerza de la voluntad espiritual debe unir lo eterno, lo inmortal, con lo perecedero, para así, conocer la verdad.
Misterio: Fundir el Hijo de Dios con el Hijo del Hombre. Unidad.
Géminis: Fidelidad y Perseverancia.  El regente esotérico de Géminis es Venus que, con su cualidad unificadora, resuelve la dualidad y, como se expresa esotéricamente, la transforma en una «síntesis fluida». La fusión de los pares de opuestos se produce en la conciencia por medio del amor que todo lo incluye. La agilidad de Mercurio debe combinarse con la sabiduría y el sentido de los valores de Venus: de esta manera se desarrolla la capacidad de comprender los extremos y de unirlos de un modo superior.

30-31 de Diciembre. La serpiente en el puño de la espada. Sabiduría. Hay que ocuparse de lecturas elevadas. Es la noche del gran mandamiento.
El misterio del obrar: Tenemos la libertad. Debemos fortalecer la buena voluntad en nosotros. ¿Quién dirige nuestra alma? ¿Quién es el señor de nuestra alma? ¿Quién es el autor de nuestros actos?
Cáncer: Altruismo y catarsis.  Neptuno rige esotéricamente sobre la conciencia. La Luna, hace del individuo Cáncer una persona emocional con una fuerte necesidad de apoyo y con el anhelo de tener siempre alguien a quien pueda mostrar sus sentimientos. Es el vínculo de pertenencia al colectivo. Neptuno lo hace receptivo a impresiones superiores y lo capacita para asumir tareas para elevar la vibración del colectivo porque lo conoce bien y es parte del mismo. La conciencia universal de Neptuno, el amor y la solidaridad universales.

31 diciembre – 1 enero. La cruz en el puño de la espada. Sacrificio. Ceñido el hombre con la espada de la fuerza Crística sin poder herir, hablará la lengua, la verdad.
Misterio: El caballero y el luchador con la lanza de la voluntad y con la espada del conocimiento tienen a su lado al perro, como símbolo de la obediencia. Detrás de él la muerte y el diablo. En un cierto grado del conocimiento, cada paso equivocado conduce más rápido a la perdición. La victoria está lograda por la plenitud de la divinidad, por la conciencia de la responsabilidad y la fidelidad inagotable frente a las tareas de la vida.
Leo: Compasión y Libertad. Corazón. El regente esotérico es el Sol, y  la tarea más importante de Leo consiste en desarrollar la capacidad de reacción sensible de su corazón y cultivar el auténtico amor. De esta forma, desde el centro de su pequeño universo, es sensible a los impulsos del exterior y a las necesidades de los demás, a quienes dedica su corazón y abre su conciencia. «Todos los hijos de los hombres son uno en el corazón» o, como se expresa en sánscrito: «Tat wam asi» («Yo soy ése y ése soy yo»).

Los sentidos y el zodíaco de R. Steiner

1-2 de Enero. Ahora siguen las tres noches de la corona. Desprenderse del solo-intelecto o el desprendimiento del intelecto de sus ataduras terrestres y pragmáticas. Es la Triple Noche Santa. Es cuando el yo inferior decae y queda el deseo de servir y poder integrarse.
Virgo: Cortesía, discreción de corazón y tacto anímico. . El regente esotérico es la Luna que vela a un planeta desconocido.  Según Alice A. Bailey, tres figuras femeninas son decisivas en el signo de Virgo: Eva, Isis y María. Tienen un significado muy especial para nuestra civilización porque representan simbólicamente la naturaleza de lo que, cuando está integrado y actúa como una unidad organizada, llamamos personalidad: Eva el pensamiento, Isis los sentimientos y María el cuerpo.

2-3 de Enero. Es la noche en la cual nace desde el servicio, el sacrificio mayor: Obedecer-Escuchar. Aprendemos a escuchar la voz interior y las señales de lo divino. Misterio: El que clama en nosotros a través de las distintas encarnaciones. Su claridad aumenta por el sacrificio y la decisión.
Misterio. El que clama en nosotros a través de las distintas encarnaciones. Su claridad aumenta por el sacrificio y la decisión.
Libra: Gozo y serenidad. Su regente esotérico es Urano proporciona una comprensión superior que se traduce en una mayor capacidad de diferenciar. Urano proporciona a la persona la capacidad de valorar las cosas cuidadosamente y, de esta forma, puede hacer una elección correcta entre los valores espirituales y materiales de su existencia. De esta manera crece hacia un estado superior de conciencia que conduce a ser uno mismo. Se aprender que, antes de poder experimentar la consonancia (armonía) de las almas, primero debe ser capaz de amar de verdad.

3-4 de Enero. Es la noche undécima. Es la lucha con el guardián del Umbral.
Misterio: Construir en nosotros el Castillo del Grial. Confesarse cada vez más al Altísimo en fidelidad.
Escorpio: Paciencia, compresión inteligente. Marte es el regente esotérico. Es el signo de la transformación interior o de la transmutación. Es el signo en que el hijo pródigo, tras no haber encontrado nada que le satisficiera, toma el camino de regreso hacia el hogar del Padre. Es el signo de la transformación fundamental que se produce cuando, en determinados momentos, la persona se da cuenta de que las cosas externas de la vida ya no le satisfacen y de que sólo se siente colmado cuando está en sintonía con las motivaciones más profundas del Ser.

4-5 de Enero. En la noche duodécima se coloca la corona de la lucha a los pies de lo divino, porque nosotros hemos conquistado la corona, pero esta lucha ha sido ganada con el auxilio y la gracia divina porque la gracia viene de la corriente de una fuente que el hombre por su fuerza humana no puede alcanzar. Ahora se logra hacer un principio y fin de un tiempo sin espacio y un espacio sin tiempo. Todo es eterno y santo ahora. Las fuerzas perseverantes para conseguir los fines del cazador hay que usarlas para que él pueda recibir el bien espiritual.
Sagitario: Sentimiento y percepción de la verdad.  El regente esotérico es la Tierra. Éste es el único caso en el que la Tierra aparece como regente. La Tierra es un planeta como los demás y, en consecuencia, es lógico que también ejerza una influencia específica. Según Alice A. Bailey, el tono cualitativo de la Tierra corresponde al Tercer Rayo, el Rayo de la Inteligencia Activa. Por lo tanto, en Sagitario la inteligencia puede desarrollarse al máximo. No el intelecto, como ocurre en Géminis (el signo opuesto), sino la intuición que proviene del elevado punto de observación que Sagitario intenta alcanzar. Pero la Tierra es el principio de la realidad y, por lo tanto, Sagitario debe comprobar la validez de sus pensamientos y de su concepción del mundo contrastándolos con la dura realidad. Sus ideas no deben ser sólo castillos en el aire. La Tierra lo baja una y otra vez a la realidad, tanto a través de la dura lucha existencial como por el hecho de que Sagitario está «enamorado» del mundo. Así, Sagitario puede llegar a ser un verdadero maestro, capaz de producir un efecto educativo e iluminador en el entorno.

 

Las Doce Noches Santas tienen importancia para la vida y el destino de todo el año entrante. En ellas se puede haber colocado una buena semilla de nuestra voluntad. Sobre todo es muy importante lo que emprendemos en la noche del año nuevo (San Silvestre). En esta noche nos libera el Espíritu del Pueblo, por unos momentos; lo que pensamos ahora será tomado por las jerarquías más altas y llevada en sí la fuerza de la realización.

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Rosa Solé      rosasolegubianes@copc.cat